La partida del puntero contra Lujambio fue una especie de ataque indio de rey, donde pronto el juego adquirió características inéditas. El centro se cerró y González se enrocó largo, lo que dio a las blancas la oportunidad de atacar primero. La columna abierta c y el caballo en d5 habrían permitido un sacrificio interesante:
15.Txc6! bxc6 16.Dxa7 Dd6 17.Cxe7+ Dxe7 18.0-0 con leve ventaja en una posición compleja.
Pero las blancas se demoraron y maniobraron malamente con sus piezas mayores, que quedaron atrapadas en el flanco de dama; en definitiva, perdieron material y el juego.
Ortigala respondió a la defensa Nimzowitsch de Walter con la variante del avance. Las negras eligieron una continuación que las dejaba con peones débiles, doblados, en la columna e, lo que permitió tener a su rival una permanente ventaja posicional, acentuada a medida que se acercaba el final. Precisamente en la lucha de dos alfiles contra alfil y caballo cayó uno de los peones e y el resultado quedó definido.
Savoretti y Paradell jugaron una defensa india de dama, que las negras descuidaron al permitir el avance d5. Este mayor espacio permitió a las blancas una libertad de acción en el flanco de rey, pero que no se resolvió en hechos concretos y así se arribó a un prefinal de piezas menores. Allí, la pareja de alfiles de las negras hizo notar su poderío:
En esta posición las negras podían quedar con peón de más tras 40...Rxc6 41.Cxc5 Rxc5 y un final elemental ganado. Pero jugaron 40...Axd3? 41.Rxd3 Rxc6 42.Cxd4+ Axd4 43.Rxd4 y el final de peones es tablas.
Scaglione sufrió una rápida derrota ante Tomasini al descuidar la seguridad de su rey:
El ataque por la columna es imparable: 13.Db5 Txe3+ 14.Ae2 The8 15.Cg1 Ad3 16.Db3 Txe2+ 17.Cxe2 Txe2+ 18.Rd1 Txd2+ 19.Re1 De6++.