jueves, 16 de febrero de 2017

Una película alemana

Wolfgang Petersen (conocido por películas como "El submarino", "La historia sin fin" y una larga carrera en Hollywood) también realizó para la televisión alemana un largometraje referido al ajedrez, "Schwarz und weiß wie Tage und Nächte" (1978), cuya traducción debió haber sido "De negras noches y de blancos días" y no el banal "El jugador de ajedrez". Es protagonizada por Bruno Ganz (quien luego interpretara a Adolf Hitler en "La caída").


Esta obra acerca de un match por el título mundial presenta un cóctel con los siguientes ingredientes, que todo jugador cultivado reconocerá: hipnotismo, anteojos de sol, cámaras de televisión ruidosas, balnearios yugoslavos, playboys, alcoholismo, la "Máquina del Ajedrez", habitaciones de hotel destrozadas, la sexta victoria, serie de tablas interminables, exigencias a lo Fischer, concesiones a lo Spasski, cigarros, niños prodigio, campeón contra computadora, La Habana, simultáneas a ciegas, paranoia, locura, traición, demandas del campeón, imcomparecencias, desafío a Dios dando peón y salida, Borges.

Buena película, pero hay que tener paciencia: tiene el mismo ritmo que el match Capablanca-Alekhine.