martes, 13 de mayo de 2014

La sentencia no es de Omar

El poema "Ajedrez" de Jorge Luis Borges termina así:
No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?

Con "la sentencia es de Omar" Borges hace referencia al siguiente cuarteto de Omar Jayyam traducido/adaptado por Edward FitzGerald:
'Tis all a Chequer-board of Nights and Days
Where Destiny with Men for Pieces plays:
Hither and thither moves, and mates, and slays,
And one by one back in the Closet lays.

He aquí una traducción fiel de la traducción:
Cual piezas desvalidas de su juego nos trata
en el tablero que hace con la Noche y el Día;
de aqui y allí nos mueve, nos da jaque, nos mata...
y una por una vamos a la caja vacía.

Sin embargo, si vamos al texto original del poeta persa, vemos que no habla del ajedrez:


He aquí una traducción fiel del original:
El hombre es solo un títere que el Destino maneja
a su antojo. El Destino nos empuja
al tablado del mundo, pero cuando siente Hastío
no duda en arrojarnos al cajón de la Nada.
En conclusión, la sentencia no es de Omar sino de Edward...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por esta información, realmente muy útil el aporte. Quizás no tengas muchos comentarios, pero no sólo importa la cantidad, sino la calidad del impacto que generamos. Un abrazo.

Unknown dijo...

Nadie da esta explicación en ninguna otra parte. Te agradezco profundamente. Saludos.